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Cómo organizar su hogar para crear un ambiente de “estilo de vida de aprendizaje”

LA ORGANIZACIÓN A SIMPLE VISTA

Ore acerca de lo que Dios quiere que ajuste específicamente en su familia.

Pídale a su esposo guía para determinar cuáles áreas son importantes para él.

Encuentre un balance: “Nuestra casa está suficientemente limpia como para que estemos saludables y en suficiente desorden como para estar felices”.

Tenga cuidado de no ser tan perfeccionista que esté causando que los que viven en su casa se sientan incómodos viviendo allí.

Nuestra meta es glorificar a Dios con nuestras vidas y —como amas de casa— con nuestros hogares. Podemos hacer esto de mejor manera en un hogar ordenado porque podemos mostrar más gracia hacia nuestros hijos cuando no estamos bajo presiones de tiempo o buscando las llaves del vehículo o siempre atrasadas, y podemos ser hospitalarias. Nuestro hogar tiene más paz y calma.

Esta es una obra espiritual porque su resultado final es traer paz a nuestros hogares y glorificar a nuestro Creador.

Busque maneras de traer el orden a su casa, pero no permita que la organización llegue a ser un ídolo. Manténgase organizada para tener el tiempo y la libertad para las relaciones.

Escrito por Vicki Bentley
Asesora en educación de HSLDA
Desde la edad preescolar hasta la preadolescencia

La organización no se trata de tener una casa nítida ni de lucir una limpieza ejemplar. No existe una mejor y única manera de ordenar el hogar. La organización es un medio por el cual se funciona efectivamente y eficientemente, y usted debe encontrar lo que funciona para usted y para su hogar.

¿Por qué organizarse? Para eliminar el estrés y controlar su día, para cumplir lo que Dios tiene para usted hoy. El pasaje de 1 Corintios 14:40 dice, “Pero hágase todo decentemente y con orden”.

Se trata de cosas y de tiempo. En otra página, hablamos de la importancia de organizar nuestro tiempo. Tocamos los temas de competencias básicas, la administración del tiempo, la planificación de lecciones, ejemplos de horarios, etc., cosas que ayudan a que nuestros hogares funcionen con fluidez y eficiencia.

Ahora consideremos cómo organizar nuestros hogares físicamente —incluyendo nuestras cosas— para hacer el mejor uso de nuestro espacio y de nuestro tiempo, porque si podemos encontrar nuestras cosas y movilizarnos con facilidad en nuestras casas, ahorraremos tiempo y esfuerzo.

Parte del tema de la administración física del hogar se va a traslapar con temas de la gestión del tiempo. Por ejemplo, un sistema de tareas domésticas o un sistema de asignaturas para el hogar pueden ayudar a su familia a mantenerse al día con la limpieza y con el mantenimiento, pero también cae bajo la categoría de administración de tiempo. Nada de esto es inalterable. Extraiga de este artículo lo que usted pueda hacer. Consulte con su esposo y con su familia para determinar las áreas claves en las cuales se pueden enfocar. Ore acerca de las áreas que pueden requerir su concentración.

Existen muchos “sistemas” que pueden ayudarla a iniciar o a motivarse para tomar el control de su ambiente. Mencionaremos algunos que pueden usar los principiantes. Algunas personas necesitan recordatorios y asignaturas en el transcurso de todo el día, como los de FlyLady. Por otro lado, otros aprecian tener una lista de una cosa para cada día, como lo hace 70-Day Rush Hour Challenge. Existen libros completos que se dedican a tratar con el tema de cómo organizar sus cosas, así que ciertamente no podemos cubrirlo todo aquí. Sin embargo, sí podemos compartir algunas sugerencias útiles.

“Yo sé que está aquí… en alguna parte” (Ideas prácticas para llegar a ser más ordenados)

Aunque las madres que enseñan en casa tenemos tareas que son comunes para la mayoría de las madres, también tenemos retos que se relacionan específicamente a la proximidad familiar que tenemos 24 horas al día, 7 días a la semana y a la cantidad de tiempo que podemos pasar en el vehículo al salir a excursiones y a la cantidad —frecuentemente abrumadora— de hojas con las cuales debemos tratar y de otras “cosas” que son generadas por un hogar que está lleno de niños. A continuación hay algunas ideas que pueden ser útiles para las madres.

Prepare un centro de comando. Este debe estar en un área que queda cerca del lugar en donde suceden las actividades familiares en su hogar, y no en un lugar completamente aislado. ¡Usted va a querer usar el centro de comando!

Tenga un plan. Será útil tener algún tipo de cuaderno de planificación, calendario y/o un sistema de notas (Lea Recursos). Ya que nuestra familia tiene la tendencia de funcionar de una manera predominantemente visual, yo he descubierto que es de mucha ayuda utilizar listas, como nuestra “Lista de Verificación Para Ordenar el Dormitorio”. También tengo un sistema con una tabla para tareas domésticas semanales, la cual incorpora el entrenamiento del niño con los oficios en el hogar.

Guarde las cosas en el lugar más cercano al lugar en el cual las utilizará. En nuestra casa móvil pequeña, no tengo espacio para una gaveta para los cubiertos. Por tanto, coloqué cinco vasos bonitos plásticos en una cesta bonita en la encimera de la cocina y coloqué en los cinco vasos cucharitas, cucharas, tenedores, tenedores para ensalada y cuchillos para la mantequilla. La cesta se queda en la encimera, en un rincón, junto al escurridor de platos y debajo del gabinete que contiene los platos y los vasos. Lo que empezó siendo compensación por muy poco espacio llegó a ser un almacenamiento de cubiertos que es excelentemente conveniente. Cuando las niñas preparan la mesa, los cubiertos están juntamente con los platos, a uno o dos pasos de la mesa. Cuando vacían el escurridor de platos, ¡ni siquiera se tienen que mover para guardar los cubiertos!

Note si usted habitualmente tiene que ir a otro lugar para obtener lo que necesita para cumplir una tarea. Pregúntese a sí misma si los objetos se pueden guardar en un lugar más accesible, o si sería práctico duplicar esos objetos para mantenerlos en los lugares en los cuales se realizan las tareas. Mantenga estampillas y sobres en el lugar en el cual maneja los pagos de sus cobros. Almacene las grapas de repuesto cerca de la engrapadora. Pregúntese a sí misma: ¿En qué lugar buscaría esto? ¿En qué lugar uso esto con más frecuencia?

Simplifique las tareas domésticas. El desorden no es el problema principal (aunque, seguramente, ¡a veces parezca serlo!). Yo tuve que pedirle al Señor que me librara de cualquier atadura a las cosas.

El sistema de tareas domésticas que mencioné anteriormente me ayuda a reducir mi rutina para el hogar a ciertas tareas. De esta manera, cumplo lo que he decidido que es importante y no me distraigo tan fácilmente por otras cosas que “serían bonitas”.

Racionalice la cocina. Ahorre espacio en la encimera y en las gavetas, reduciendo el número de cosas que tiene. Organice la despensa y el congelador para poder cocinar más eficientemente (puede leer artículos en inglés en FlyLady.net). Deshágase de los libros de cocina que nunca usa. Coloque las bandejas y los moldes para hornear, y las rejillas para enfriar, en rejillas para tapaderas que puede conseguir en las tiendas de descuentos. Saque los recipientes que tiene por demás e invierta en un juego surtido de recipientes que se encajan uno dentro de otro, con tapaderas que se sobreponen, etc. Mantenga todos los utensilios para mezclar cerca de su centro de hornear y las hoyas y los sartenes cerca de la estufa. Considere comprar un imán para cuchillos o un trozo de madera para cuchillos, para vaciar una gaveta. Ikea y otras tiendas venden rejillas que se pueden colocar en la parte de atrás de la estufa para mantener la sal, la pimienta, un relojillo, condimentos que se usan frecuentemente, etc. y pueden ahorrar espacio en la encimera. Cuelgue un atril pequeño de metal, para libros, en dos ganchos que estén adentro de la puerta de un gabinete de tal manera que el atril se pueda sacar rápidamente para sostener su libro de recetas sobre la encimera. Luego, vuelva a colocar el atril en los ganchos cuando haga la limpieza de la cocina después de la cena.

Haga de su cocina un lugar seguro para niños. Si usted quiere que ellos preparen su propio desayuno, coloque el cereal u otras cosas para el desayuno en un lugar en el cual puedan alcanzarlas. Coloque los platos en un gabinete que sea suficientemente bajo como para que los niños puedan preparar la mesa o alcanzar sus propias bebidas (¡a no ser que esté intentando evitar eso!).

Hablando de gabinetes de cocina: Coloque la lista de teléfonos de su grupo de apoyo en un protector plástico para hojas y péguela con cinta pegante adentro de una puerta de gabinete, ¡para referencia!

Limpie su vehículo. Saque todo, incluyendo la basura en la parte de atrás de los asientos (escondida en esos bolsillos grandes). Guarde las cosas esenciales en la caja de guantes (la matriculación de vehículo, tarjeta del seguro, tal vez un mapa o números de emergencia, linterna, etc.). Asegúrese de tener una reserva de bolsas de basura en su carro (nuestro vehículo tiene un recipiente pequeño de basura detrás del asiento del conductor) y utilice/vacíe las bolsas con regularidad.

Junte todas las cosas que se pueden ir rodando, y causar peligro, y colóquelas dentro de una cesta de ropa o en una caja de cartón en el baúl o en la parte de atrás de la furgoneta. Yo tengo una cesta para cosas que debo entregar, y una cesta de cosas que se mantienen en el auto (botiquín de emergencia, botellas de agua —que son verdaderos peligros cuando se van rodando debajo de los pies— el archivo de libros a devolver en la biblioteca, toallas de papel, cables de puente, etc.).

Designe una caja para hacer mandados. Si usted tiene la tendencia de olvidar devolver las cosas, o si olvida ponerlas en su vehículo, aparte una Caja de Mandados o una Cesta de Mandados. En una estantería cerca de mi puerta principal, está una cesta, en la cual coloco cosas que alguien va a recoger o que yo debo devolver o dejar en algún lugar la siguiente vez que salga. En esa misma estantería hay un servilletero bonito que contiene correspondencia que debe ser enviada. Usualmente dejo mi billetera o cartera en la misma estantería para recordarme que tengo que revisar la cesta cuando tome mi billetera para salir de la casa. Mis llaves están colgadas en un gancho cerca de ese lugar.

En otra casa, teníamos un pequeño mueble de dos puertas en el cual yo guardaba una cesta para cosas que tenían que salir, y apartamos un estante para la cesta de biblioteca, y un espacio en el estante para mi cartera y mi teléfono celular. Una rejilla para llaves, de la tienda para el mejoramiento del hogar, contenía varios juegos de llaves de los vehículos, dentro de la puerta del mueble (utilicé adhesivo removible 3M para colgar la rejilla).

Considere retirar los juguetes de los dormitorios de los niños y guardarlos en un clóset de juguetes. Recuerdo a una amiga de niñez cuyo dormitorio estaba completamente despojado de todo, con excepción de camas, muebles para la ropa y una alfombra cómoda. Cuando queríamos jugar con un juego o juguete, íbamos al clóset ubicado en el pasillo, sacábamos el juego o juguete, lo llevábamos a la alfombra, y luego lo guardábamos en el clóset cuando habíamos terminado. Además, cuando el clóset estaba lleno, tenían “suficientes” juguetes.

Otra opción es seleccionar una cantidad limitada de juguetes y libros que se mantendrán afuera y luego guardar los demás. Cada seis meses, se hace un intercambio de juguetes que están afuera, con los juguetes que están guardados, ¡y a su hijo le parecerá que tiene muchas cosas nuevas con las cuales jugar!

Utilice un código de colores cuando sea posible. Asígnele a cada hijo un color y compre toallas, servilletas, vasos, etc. con esos colores. Usted fácilmente sabrá quién es el dueño de la toalla que se quedó tirada en el piso, en cuál cesta poner el libro de matemáticas, en cuál archivo guardar las hojas, etc.

Separe, con anticipación, la ropa que va a lavar. En vez de tener un recipiente grande para la ropa sucia que contiene varias cargas que deben ser divididas antes de lavarlas, considere tener un recipiente clasificador, de varios compartimentos, o recipientes que se puedan apilar (o cestas distintas para la lavandería, si tiene el espacio). Enséñeles a sus hijos a colocar las cosas del color correcto en cada cesta (coloque etiquetas de colores claros, de colores oscuros o las que usted considere necesarias). Será mucho más sencillo meter una carga en la lavadora si ya fue apartada por color. Yo compré un recipiente blanco, uno negro, y uno de color (azul) para que fuera obvio cómo debían separar la ropa.

Lamine sus libros y claves de respuestas. Utilice papel de contacto transparente para cubrir libros de tapa blanda, cuadernos de ejercicios, claves de respuestas, etc.; así le durará más su material.

Guarde sus revistas verticalmente. Hay algunas revistas que yo siento que debo guardar como referencia. Así que las almaceno en revisteros plásticos o de cartón duro. Si estos son demasiado costosos, corte una caja de cereal a un ángulo para acomodar en ella sus revistas, librillos, panfletos, claves de maestro, etc.

Los manuales de electrodomésticos y los recibos se pueden almacenar en protectores plásticos para hojas o en bolsas con cierre en un cartapacio. O archive las garantías para electrodomésticos para uso adentro de la casa en un archivo, y para uso afuera de la casa en otro. Guarde recibos o copias de los recibos con los manuales para tener un servicio de garantía más fácil.

Atienda ahora sus documentos en vez de más tarde. Las madres que enseñan en casa acumulan una cantidad fenomenal de papel.

Lleve el control de los libros de la biblioteca. Aparte un lugar para los libros de la biblioteca (una cesta, una repisa, etc.) y recuérdeles a sus hijos que siempre deben volver a colocar los libros/videos en ese lugar. Adjunte a la cesta, con un clip, una copia impresa de la lista de libros para asegurarse de que tiene todos los libros cuando haga el viaje de regreso a la biblioteca. Debido a que yo saco muchos libros al mismo tiempo (¡como lo hacen la mayoría de familias que tienen escuelas en casa!), yo he descubierto que no siempre puedo estar segura de que estoy devolviendo todos los libros, al menos que haga una lista de control, lo cual requiere demasiado tiempo. A menudo me enfrentaba a una lista de libros que no había devuelto, pero que yo estaba segura que sí había devuelto (¡y que ciertamente se encontraban en las libreras de la biblioteca!).

El sistema que nos ayudó fue llevar los libros directamente de mi vehículo a la fotocopiadora de la biblioteca. Paro tantos libros como me caben en el lado de los lomos que contienen los títulos y los números (tengo que sostenerlos verticalmente y dejar abierto el cobertor de la fotocopiadora y cerrar mis ojos cuando presiono el botón “Start”). De la fotocopiadora, llevo los libros directamente al mostrador en el cual se devuelven los libros, y escribo en mi fotocopia la fecha y la sucursal de la biblioteca. Esto me da un registro de todos los libros que devolví y estoy 100% segura de lo que devolví y en dónde. Yo coloco esta hoja en un archivo que mantengo en la parte de atrás de mi vehículo. Me cuesta hasta 50 centavos por cada vez que visito la biblioteca, pero esto es considerablemente menos de lo que cuesta el reemplazo de un libro que yo estoy segura que devolvimos.

Aparte una zona de retención de corto plazo, si es necesario. ¿Recogió algo y aún no sabe dónde colocarlo? Mantenga una zona de retención de corto plazo (una cesta designada o una gaveta o una repisa), pero haga planes de vaciarla con regularidad.

Por supuesto, es mejor tener un lugar para todas las cosas, y todas las cosas en su lugar. Cuando usted tiene limitaciones de tiempo y quiere mantener la casa ordenada, es mucho más sencillo guardar cosas en lugares ya designados y lógicos, que intentar encontrar buenos lugares para guardarlas y solo mantener la esperanza de que usted podrá recordar, más adelante, el lugar en donde las guardó. Repito: hágase la pregunta, ¿En dónde buscaré esto más adelante?

Cuide su área de estudios. Mantenga las herramientas escolares colocadas de manera conveniente y al alcance, en un lugar específico. En nuestra casa, cobrábamos un depósito reembolsable de 25 centavos antes de que alguien pudiera retirar las tijeras, la cinta pegante, etc. del escritorio de Mamá para llevarlo a otro cuarto. Si Mamá tenía que pedir que se le devolviera el útil, el niño perdía el depósito.

Enséneles a sus hijos a atender sus documentos. Siéntese con ellos con regularidad y enséñeles los pasos del proceso de deshacerse de cosas y organizar. Guarde en videos o en fotografías los proyectos que no le parten el corazón deshacerse de ellos, y luego regale el original (¿Abuela?).

Coloque libros en libreras por categorías, para que pueda encontrar lo que necesita cuando más lo necesita. Usted hasta puede marcar diferentes categorías con puntos de colores en los lomos de los libros.

¡Una librera es la mejor amiga de una niña! Organice sus libreras para que los libros que más utiliza estén más a su alcance, para ahorrarle movimientos innecesarios durante el día.

(El artículo fue tomado de Home Education 101: A Mentoring Program for New Homeschoolers y utilizado con permiso)


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